Finalizando los años 90¨s el Blended o B-Learning nace para reconfigurar los procesos de aprendizaje. Considerando su antecesor: el E-Learning, el B-Learning intenta responder sus críticas y se convierte en un propuesta entre elementos virtuales y presenciales (Bartolome, 2004).
Como procesos de aprendizaje a distancia, responde a diversas naturalezas. Existe la formación Sincrónica, donde Facilitador y Participante se encuentran y se genera un espacio de aprendizaje; y la formación Asincrónica, donde las partes no se encuentran en un mismo espacio, pero existe el desarrollo de contenidos. Es decir, si se habilita un espacio conjunto donde la interacción es al instante entre Facilitador y Participante, se considerará formación sincrónica. Si el participante desarrolla actividades en un momento y recibe feedback en un momento posterior, o se genera un encuentro común entre espacios de trabajo individual del participante, se referirá a formación asincrónica.

Para llevar a cabo la metodología B-Learning, será necesario desarrollar espacios de formación virtual, que respondan a un sistema de trabajo que permita al participante gestionar sus actividades de acuerdo a su ritmo y agenda. Aunado a ello, estos espacios de autogestión favorecen el encuentro presencial, donde el Facilitador orienta el desarrollo de contenidos y garantiza la consecución del proceso de aprendizaje. Esto además, impacta motivacionalmente al participante, por lo que genera beneficios como:

- Comprometerse con su proceso de formación.
- Gestionar su disponibilidad para cumplir con las actividades: no hay excusas o imposiciones en el proceso de aprendizaje.
- Involucrarse con diversas modalidades de contenidos para preparar la situación de aprendizaje presencial, lo que favorece la adquisición de los mismos.
- Aumenta su sentido de responsabilidad y cumplimiento.
Desde 2008 ya existen planteamientos globalizados acerca de la importancia de involucrarse con nuevas tendencias de aprendizaje. En el año 2008, la UNESCO emitió un informe titulado “Estándares de competencia en TIC para docentes, donde señala que: la tecnología digital debe ser utilizada con eficacia para involucrarse de manera exitosa en la sociedad. Por ello, las Tecnologías de Información y Comunicación, favorecen las competencias personales para que los estudiantes sean:
- Competentes para utilizar tecnologías de información.
- Buscadores, analizadores y evaluadores de información.
- Solucionadores de problemas y tomadores de decisiones.
- Usuarios creativos y eficaces de herramientas de productividad.
- Comunicadores, colaboradores, publicadores y productores.
- Ciudadanos informados, responsables y capaces de contribuir a la sociedad.
Lo anterior sustenta realidades actuales orientadas al trabajo colaborativo, procesos de autogestión y desarrollo de actividades innovadoras que garanticen productividad y eficiencia de acuerdo a estándares de calidad.
Claudia SanJuan
Psicólogo Organizacional. Facilitadora y Diseñadora Instruccional bajo Metodología Vivencial. Especialista en Gestión de Talento: formación e intervención de Equipos de Trabajo. Consultor de Desarrollo Organizacional. Especialista en Evaluación de Talentos: Gestión por Competencias: Entrevista y Assessment Center. Elaboración y Aplicación de Instrumentos Psicométricos. Gestión de Personal Branding & Branding Organizacional.
Referencias:
Bartolome, A. (2004). ¿Universidad presencial o virtual? (L. En crítica, Ed.) Universidades en la Red.
UNESCO. (2008). Estándares de competencia en TIC para docentes. Londres: UNESCO.